¿Se pueden aplicar los círculos a una agresión sexual? Tenéis que ver la serie Pubertat, justicia restaurativa.

 

¡Hola de nuevo, tejedores!

Hoy os traigo una entrada un poco diferente, es la recomendación de una serie que me ha gustado mucho. La serie se llama "Pubertat", de Leticia Dolera. Resulta que mis padres han estado yendo este mes a un curso acerca de las prácticas restaurativas y en este, les recomendaron la serie. Como saben que me encantan este tipo de prácticas y que, además, me viene muy bien para mi carrera y mi futuro, me invitaron a verla con ellos a lo largo del fin de semana; como es una miniserie, nos ha dado tiempo de sobra para verla.

Portada de la serie HBO
Fragmento de la serie, extraída de https://es.ara.cat/misc/hbo-max-estrena-pubertat-serie-leticia-dolera-ambientada-mundo-casteller_1_5500390.html

 

Esta serie me ha dejado sin palabras, tanto que no he podido esperar ni un minuto para recomendárosla. ¿De qué va? Sin Spoilers, os diré que trata sobre cómo un grupo de adolescentes y sus familias se enfrentan a una situación durísima, una acusación de agresión sexual. Pero lo que la hace especial no es solo el "qué" pasa, sino el "cómo" intentan solucionarlo a través de la justicia restaurativa. 

Aquí os dejo el tráiler por si queréis verlo: 


Lo que más me ha conmovido (y lo que nos enseña)

Más allá de la técnica, lo que me ha impactado es la sensibilidad con la que tratan temas tan complejos:

  • La valentía de alzar la voz: Me conmovió muchísimo ver la fuerza que tienen las víctimas para mostrar lo que han sufrido. La serie transmite perfectamente el tornado de sentimientos de cada personaje; te hace empatizar hasta tal punto que sientes su miedo, su rabia y su necesidad de ser escuchadas.

  • El dilema de "el agresor conocido": Me encantó cómo trata lo fácil que es defender a una víctima o señalar a un culpable cuando son desconocidos, y lo mucho que nos cuesta cuando el señalado es alguien a quien queremos o conocemos. Es un espejo de la realidad, la importancia de denunciar y no mirar hacia otro lado, aunque nos duela.

  • La capacidad de actuar: El círculo final es una lección de humanidad. Ver a cada persona afectada teniendo la seguridad para enfrentar una situación tan devastadora como una agresión sexual me recordó por qué las prácticas restaurativas son tan necesarias, no se trata solo de castigar, sino de devolverle el protagonismo y la voz a quien ha sido vulnerado. 

Una nota de responsabilidad necesaria

Como siempre os digo, la participación y la convivencia son herramientas maravillosas, pero hay que ser responsables. Algo que me gustó mucho de la serie es que deja claro que para facilitar una técnica así, y más aún en casos graves como agresiones sexuales, hay que ser expertos. No basta con la buena voluntad; hace falta una formación profesional extrema para garantizar que ese espacio sea realmente seguro y no se vuelva a dañar a la víctima.

¿Qué me llevo? 

"Pubertat" me ha enseñado que la cultura restaurativa no se queda solo en las paredes de los centros educativos. Es una herramienta para enfrentarnos a las sombras más oscuras de nuestra sociedad con justicia y empatía.

Si sois docentes, estudiantes o simplemente queréis entender mejor cómo se siente una comunidad cuando se rompe la confianza, tenéis que verla, sí o sí. Con esta serie, nos queda mucho más claro que, aunque el daño sea inmenso, alzar la voz es el primer paso para reparar el daño que se ha causado.

¿Os habéis sentido alguna vez en esa posición de no saber cómo reaccionar ante un conflicto de alguien cercano? ¿Creéis que nuestra sociedad está preparada para emplear estas prácticas como elemento de justicia? Os leo!

¡Os leo! ✨

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